Antes de su uso, el deterioro físico del usuario debe ser evaluado, y la capacidad psicológica, cognitiva y financiera para pagar debe considerarse como la base para emitir recetas de entrenamiento. Una vez finalizado cada fase formativa, la reevaluación del usuario puede mostrar el efecto de la fase anterior de formación y servir de base para ajustar la prescripción de formación para la siguiente fase. Una vez que toda la formación en rehabilitación haya terminado, los usuarios también deben ser evaluados para medir el efecto de la formación total de rehabilitación y proporcionar opiniones constructivas sobre cómo consolidar el efecto de la formación en el futuro. La evaluación debe ser realizada por médicos profesionales de rehabilitación, y aquellos que no tienen las condiciones también pueden ser llevados a cabo por personal relevante que haya estudiado, dominado cierta experiencia y tenga experiencia.