Un exoesqueleto blando es un dispositivo portátil que proporciona asistencia motorizada para la marcha y la movilidad. A diferencia de los exoesqueletos rígidos tradicionales, utilizan materiales flexibles y diseño biomimético para permitir movimientos más naturales.
Los sensores integrados monitorean continuamente el ciclo de marcha del usuario. Los algoritmos de IA analizan estos datos y activan los motores en el momento óptimo para proporcionar asistencia sincronizada con la biomecánica natural del usuario.
El exoesqueleto blando es efectivo para sobrevivientes de accidente cerebrovascular, individuos con lesión de médula espinal, pacientes con Parkinson y personas mayores con debilidad muscular reducida.