Las contracturas de mano son complicaciones frecuentes post-accidente cerebrovascular que pueden prevenirse mediante ejercicio activo y movimiento pasivo regular.
Las máquinas de rehabilitación de mano proporcionan movimiento repetitivo controlado que mantiene el rango de movimiento articular. El movimiento pasivo motorizado es especialmente valioso en las fases tempranas cuando el paciente no puede generar movimiento activo.
Los estudios clínicos demuestran que pacientes que reciben terapia robótica temprana tienen significativamente menos contracturas comparados con aquellos que reciben solo terapia manual.